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SALOU COLUMNA DE OPINIÓN


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COLUMNA DE OPINIÓN

Es necesario reflexionar sobre lo que debería significar o implicar una gestión municipal. Esta reflexión surge desde la perspectiva de un ciudadano sin condicionamientos, pero sí como alguien que transita las calles, observa, escucha, pregunta y, por supuesto, se preocupa por su entorno. No se aspira a impartir lecciones, sino a ejercer un mínimo de sentido común y analizar ciertos aspectos identificados en Salou.



Desde esta perspectiva ciudadana y soberana, la autocrítica y la escucha activa emergen como pilares esenciales para una gestión municipal efectiva. Lamentablemente, se observa que pocos realmente ponen en práctica estos aspectos. El propósito no es señalar con nombres ni marcar a individuos específicos; más bien, la intención es abordar estas observaciones de manera generalizada y constructiva, destacando la importancia de estas prácticas para un gobierno local que verdaderamente responda a las necesidades de la comunidad.

En el complejo escenario de la gestión municipal, la figura del alcalde y del gobierno local, así como el grupo opositor, se alzan como pilares fundamentales para el desarrollo y bienestar de la comunidad. Sin embargo, es crucial reflexionar sobre la trascendencia de una gestión guiada por la autocrítica, la escucha activa y el distanciamiento del culto personalista que en ocasiones rodea a ciertos líderes locales.

Se observa que la autocomplacencia y el despliegue excesivo de logros personales pueden desvirtuar la esencia misma de la labor municipal. Los ciudadanos anhelan un alcalde que destaque por la implementación de proyectos concretos, mejoras palpables y la planificación de futuros beneficios para la localidad. Es imperativo evitar la sobreexposición mediática que se centra más en la figura del líder que en lo que es la noticia, y que desplaza muchas veces la labor del equipo de concejales que, en muchas ocasiones, son los verdaderos artífices de la mayoría de los logros.

Aunque es natural que el alcalde, como figura principal, tenga mayor visibilidad en los medios, la ciudadanía no busca un líder vanidoso. Es esencial evitar el protagonismo excesivo en las fotografías e informaciones que se distribuyen a los medios, así como el uso constante de modismos ocurrentes y de moda para impresionar, independientemente del tema a tratar en las ruedas de prensa.

Utilizar la web municipal como si fuera un álbum de fotos personal, donde la mayoría de las veces es más importante el alcalde que la noticia, tampoco se tendría que admitir, porque es una web de todos y debería ser para informar a los ciudadanos sobre aspectos del día a día que el ayuntamiento ofrece. Recordar reiteradamente el respaldo electoral o el número de legislaturas cuando no se tienen argumentos sólidos para responder puede resultar fuera de lugar, contraproducente y denota prepotencia. Lo que realmente interesa a la población es un gestor eficaz, enfocado en proyectos tangibles, mejoras implementadas y planes futuros para la localidad.

La transparencia en la gestión municipal emerge como una necesidad imperiosa. Comunicar de manera clara y objetiva las acciones que afectan directamente la vida de los ciudadanos es esencial. Evitar la vanidad personalista en la comunicación y mantenerse alejado de la sobreexposición mediática contribuye a preservar la integridad de la información transmitida.

La participación ciudadana adquiere un papel destacado. Mecanismos como encuestas, consultas públicas y reuniones abiertas constituyen canales valiosos para comprender las auténticas demandas de la población. Sin embargo, estos mecanismos deben implementarse de manera genuina, dando a conocer la convocatoria para una mayor participación y evitando que se conviertan en un mero "paripé" para hacer creer a la población que se apuesta por la democracia directa, cuando en realidad las decisiones ya están tomadas.

En la era digital, las redes sociales se convierten en un medio crucial para la comunicación entre líderes y ciudadanos. No obstante, es vital que este espacio no se transforme en un monólogo, es decir, que se publiquen informaciones sin ofrecer el derecho a comentar libremente. Restringir el acceso a comentarios, censurar opiniones o bloquear críticas denota soberbia y falta de madurez política.

Salir de la burbuja de partido o del círculo más cercano es imperativo. En estas zonas de confort, marcadas por aduladores que constantemente respaldan las decisiones del líder, se pierde la perspectiva de la realidad. La falta de críticas constructivas y la ausencia de perspectivas diferentes pueden generar una desconexión entre los líderes políticos y las necesidades reales de la población. La crítica, cuando es constructiva, no debe ser interpretada como un ataque personal, sino como una herramienta valiosa para identificar áreas de mejora y fortalecer la toma de decisiones.

En conclusión, una gestión municipal efectiva se construye sobre la humildad, la capacidad de escuchar la diversidad de opiniones, la empatía y la transparencia. Los líderes deben ser conscientes de la importancia de mantener una conexión genuina con la comunidad, evitando la autocomplacencia y fomentando la participación ciudadana. Este enfoque integral, basado en la apertura a críticas constructivas y la búsqueda constante de la mejora, sienta las bases para un gobierno local cercano, transparente y eficiente.

En palabras simples, una buena gestión municipal se basa en la humildad, la capacidad de escuchar, el trabajo en equipo, el respeto a la opinión de la ciudadanía, pisar más la calle, salir de su burbuja y no ir solo a sitios donde saben que los adularán. Si estos factores básicos fallan, la solvencia y la democracia pierden, y algo muy valioso para el político, su credibilidad y honestidad ante la sociedad, se ve comprometido.

Es probable que algunas personas, de dentro o de fuera del consistorio, después de leer esta reflexión, intenten encasillar al autor con una etiqueta ideológica simplista antes de sentarse a reflexionar también. Otros podrían adoptar el pensamiento absolutista de "o estás conmigo o contra mí" y marcarlo como persona non grata. Sería más constructivo que, en lugar de eso, se interesaran por conocer sus inquietudes e incluso entablar una conversación de ciudadano a ciudadano. Afortunadamente, hay ejemplos de personas en el consistorio que sí lo han hecho, demostrando empatía y profesionalidad. Se necesitan más personas así en la gestión municipal.

Un articulo de
OSCAR SOLER



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